AURELIO BALDOR

 

El álgebra de Baldor es uno de los textos mas empleados en la enseñanza de las matemáticas. Sus discípulos van desde América del norte hasta la patagonia y a pesar de que han transcurrido muchos años desde su primera publicación, sigue siendo vigente y en mi concepto uno de los mejores textos que se han escrito con fines didácticos.

Las matemáticas son la ciencia de la lógica y al igual que las materias de historia, biología, física elemental, etc. son comunes (o al menos eso supongo), para todas las especialidades de bachillerato, ya que estas son esenciales para la vida cotidiana de un egresado de este nivel de estudios.

Quien tiene conocimientos de álgebra, aunque sean estos básicos, tiene la virtud del raciocinio, del análisis y de la creatividad. Si estos conocimientos son necesarios para el bachiller de cualquier especialidad, para alguien que desea estudiar ingeniería o alguna otra carrera técnica, el dominio del álgebra no solo es necesario, sino que es requisito indispensable para comprender matemáticas mas avanzadas.

Aurelio Baldor, fue un educador que durante toda su vida en Cuba ejerció su profesión de maestro, obviamente en la enseñaza de las matemáticas. El álgebra fue su pasión y continuamente se planteaba problemas que resolvía con ecuaciones matemáticas que luego fue acumulando en su vida magisterial, y que finalmente terminó en un escrito de tanto valor didáctico, que hasta nuestros días sigue vigente como uno de los mejores textos para la enseñaza de esta materia.

No solo ha sido útil como texto de enseñanza para Latinoamérica, también ha sido traducido a otros idiomas y hasta se puede conseguir una versión en CD para desde una computadora resolver los problemas planteados, con una explicación paso a paso de la secuencia de solución de los problemas.

 

Cuba y su revolución

Cuando el corrupto régimen de Fulgencio Bautista fue derrotado por la insurgencia cubana, la mayoría de la juventud de ese entonces, quedamos admirados de cómo unos cuantos luchadores habían logrado liberar a Cuba no solo del régimen de Bautista, sino de quienes estaban detrás de él, que era el imperialismo yanqui, quien quitaba gobernantes en Latinoamérica cuando no convenía a sus intereses o afectaba los de sus corporaciones

La imagen del Che Guevara, de Camilo Cienfuegos, de Fidel Castro, pasaron a ser el icono de la esperanza de cambio donde se vivía en sistemas represivos que era prácticamente en toda Latinoamérica, incluido México

De todos es conocido como evolucionó la revolución cubana y como terminó lo que en un principio fue una mirada de hacia donde debía dirigirse Hispanoamérica.

Al igual que la revolución mexicana, la revolución en Cuba se convirtió en lo mismo contra lo que luchaba. La continuidad de la pobreza, la falta de oportunidades y la represión fueron su característica. En Cuba, al triunfo de la causa, la persecución política no se hizo esperar y Aurelio Baldor fue uno de sus victimas

 

La vida de Aurelio Baldor

Baldor es considerado hoy en día uno de los más grandes pedagogos de Hispanoamérica y fue el fundador del colegio Baldor en Cuba en los años cuarenta. Este colegio era uno de los más prestigiados de Cuba en el momento en que triunfó la revolución cubana,

Antes de que el colegio fuera clausurado, contaba con alrededor de 3500 alumnos, y una flotilla de 32 autobuses para el alumnado, lo cual para esa época y para el tamaño de la población en la Habana, lo hacia uno de los colegio de educación media superior mas prestigiosos y de mayor éxito en toda Latinoamérica.

Poco después de la caída del régimen de Batista, en una de las ceremonias de graduación de alumnos de esta escuela, en los discursos que siempre se pronuncian en este tipo de eventos, alguien se atrevió a denunciar en público el autoritarismo y la forma déspota con el que se comportaban los líderes de la revolución cubana.

Esto fue motivo para que Raúl Castro (el que acaba de heredar un país), hermano de Fidel Castro se presentara ante las autoridades del colegio para requerir las propiedades del colegio a la causa revolucionaria y detener a Aurelio Baldor, directos, fundador y catedrático del Instituto Baldor.

Camilo Cienfuegos, revolucionario cubano, y en ese momento con poderes equivalentes a los que tenían Fidel y Raúl Castro, con la devoción del alumno al maestro, giró una contraorden que evitó la detención de Baldor, pero la mala suerte del mentor ya estaba escrita.

Como buen matemático que era, proyectó sus probabilidades y calculó con gran atino y precisión que después de la misteriosa muerte de Cienfuegos (en un accidente de aviación nunca aclarado), se terminaba su protección y su detención era inminente.

En 1960 escapó a México, dejando en su huida todo su patrimonio que era el instituto que el había creado. Años antes había vendido los derechos de autor de sus libros de aritmética, geometría y trigonometría y el de álgebra a Publicaciones Cultural de México y el dinero obtenido lo había invertido en su instituto Baldor por lo tanto, lo que llevaba a su exilio era prácticamente nada.

El prestigioso educador, hombre afortunado y de buen vivir, con una hermosa casa en las playas de Tarará, se vio en ese momento sin dinero, desempleado, con una familia que sostener y sin patria.

Para un inmigrante la vida en América no era mejor que en Cuba. En su huida de la isla, los acompañó a el y a su familia, y hasta el día de su muerte, Magdalena, una mulata que era nana de todos sus hijos y una extensión de su familia.. En el exilio americano, buscando una oportunidad estuvo viviendo en Nueva Orleáns y quedo momentáneamente atrapado en el segregacionismo de los estados del sur americano, (cuando los negros no soñaban y los blancos no se imaginaban que algún día tendría Estados Unidos un presidente negro).

Por la discriminación racial existente en Nueva Orleáns, tuvieron que soportar viajar en el bus en compartimientos separados de su fiel Magdalena, algo insoportable para Baldor que era admirador de Martí el libertador cubano, y de quien siempre repetía sus versos.

Mas tarde Aurelio Baldor consiguió trabajo en New Jersey y continuó su labor educadora en el colegio Saint Peters, donde con el tiempo también en este país fue reconocido su talento, pero nunca se repuso de la pena de haber perdido su patria y su colegio.

El instituto Baldor que el creó sigue funcionado, ahora como Colegio Español, pero los niños cubanos no pueden estudiar en dicho colegio, y solo son admitidos niños y adolescentes de Europa que si pueden pagar las colegiaturas de tan prestigiosa escuela situada en las mismas instalaciones del antiguo colegio Baldor en la Habana.

 

La herencia de Baldor

El Baldor como nosotros lo conocíamos en nuestra juventud, en secundaria y en bachillerato, sigue siendo lo que para mi generación fue: el libro más temido y más admirado de álgebra. El que mas desvelos nos costó y noches de sueno nos quitó, pero del que mas aprendimos.

Algunos de los cuestionamientos que el maestro Baldor en sus tardes libres se planteaba son las que se presentan en sus libros como por ejemplo: 

Un perro y su collar me costaron $72 pesos. El perro me costó ocho veces mas que el collar. Cuanto me costó el perro y cuanto el collar. (Respuesta el perro $64 y el collar $8)

O este otro. Un padre tiene 60 años y sus hijas 16 y 14 años. Dentro de cuantos años la edad del padre será igual a la suma de las edades de sus hijas? (Respuesta dentro de 30 años)

Estos y otros planteamientos surgieron en mi aprendizaje del álgebra. Mi reacción a las 3 de la mañana era que yo nunca compraría un perro junto con su collar, ni me interesaba saber dentro de cuanto tiempo sumadas las edades de mis hijas de 14 y 16 años fuesen igual a mi edad.

Cuando en forma de ecuaciones algebraicas veo el planteamiento lógico, sencillo y simple del Baldor, para tan terrible problema, comprendo lo simple de las matemáticas si se emplea la lógica en su solución.

Baldor se planteó y resolvió miles de problemas de este tipo. Su problema con el autoritarismo y la ecuación planteada por la dictadura quedaron inconclusos hasta su muerte y nunca los pudo resolver.

Aurelio Baldor murió en el exilio en Miami en 1978.

 

 

El personaje de la portada del libro de algebra es Al-Juarismi, matemático árabe y no es (como muchos creen) el autor Baldor.

 

 

 

Aurelio Baldor, pedagogo y educador cubano, autor de varios tratados de matemáticas como: Aritmética, Algebra y Geometría y Trigonometría.

 

 

 

 

MC Edmundo Luis Rocha Castro

Facultad de Ciencias Químicas

Universidad Autónoma de Chihuahua

Edrocha11@yahoo.com